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LOS ESTUDIOS Y LA GESTION DEL FUTURO EN ARGENTINA  

Autor: Dr. Miguel Angel Gutierrez
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Abstrae

Los estudios de futuros constituyen una nueva dimensión del conocimiento estrechamente asociada con la gestión en general y con la toma de decisiones en particular. Estas nuevas tecnologías prospectivas surgidas tras la 2da. Guerra Mundial y básicamente como parte de una estrategia general de preparación para el próximo gran conflicto conocido como guerra fría. Tuvieron una gran difusión en países que hoy conforman la OCDE, pero su impacto fue sensiblemente menor en los denominados países en vías de desarrollo.

El caso Argentino muestra el impacto de estudios globales económicos y sociales (Comisión Trilateral y  Club de Roma) los que produjeron alguna  reacción en sectores intelectuales y académicos; y un intento de incorporar métodos con fundamento prospectivos a la gestión pública, pero sólo como innovación técnica propia de la particular mentalidad de los gobiernos militares. En definitiva, constituyeron  sólo intentos aislados de su aplicación.

Argentina a más de la complejidad global, presenta fuertes e irresueltas tensiones entre las exigencias del sistema internacional y los requerimientos y necesidades de su población. Disponer de herramientas para analizar problemas estructurales a largo plazo es  vital  para enmarcar la resolución de sus actuales problemas. No es posible encontrar soluciones definitivas, careciendo de un proyecto compartido de país, resultado esperado de las nuevas tecnologías de previsión, pronóstico y evaluación.

En este trabajo me propongo analizar el mecanismo oculto para acceder, incorporar y aplicar nuevas tecnologías de análisis y de gestión en el círculo universidad/profesión liberal/gestión privada-pública, el que en buena medida conforma el proceso de importación de ideas. Este proceso difiere mucho del usual en los países desarrollados.

Establecido esto me interesa señalar modalidades generalizadas de la gestión política en el país y en la región, cómo el déficit de visión y liderazgo que se puede deducir de perspectivas cortoplacistas y despreocupada del impacto a mediano y largo plazo de las acciones que se toman en la coyuntura.

Volviendo al proceso de importación/adopción/incorporación de ideas; históricamente las metodologías originadas en centros mundiales de producción intelectual han sido aceptadas e incorporadas sin previa adaptación a las condiciones y necesidades de nuestro país. Muchas veces en razón del prestigio asignado al pensamiento extranjero en relación con el autóctono. Esto ha producido una suerte de colonialismo cultural, que impone objetivos y valores de las culturas donde se creó la metodología, sin consideración de realidades nacionales o locales, causando el consecuente rechazo en gran parte de la población local (Ej. metodologías de ajuste económico estructural  del FMI)

Las variables a analizar son: de orden cultural relativas a la generación y aplicación de nuevos conocimientos; y las interrelaciones que se establecen entre estas y las cualidades de liderazgo y visión de la gestión política, institucional y de negocios. Liderazgo y visión como aptitud y actitud social tienen singular importancia  en el conocimiento de la propia realidad  y la preparación y gestión del cambio exigido por  las continuas crisis políticas y sociales.

Entender estas relaciones es imprescindible para afrontar el diseño de una visión del país madura y confiable, que facilite la adopción de políticas y estrategias de gestión tanto pública como privada, compatibles con la identidad nacional.

Estas relaciones tienen también importancia para la región, la inmediata, el MERCOSUR y la histórica América Latina, pero por razones de tiempo y extensión no serán examinadas en este trabajo.


Introducción.

 

En todo el mundo nuevos métodos de previsión, pronóstico y evaluación tecnológicos se han desarrollado en los últimos cincuenta años por su gran utilidad en auxilio de los procesos de toma de decisión, tanto en organismos gubernamentales como en el campo de la actividad privada o del denominado sector  social.

Las aplicaciones de estas nuevas tecnologías de pronóstico, previsión y evaluación han estado originalmente orientadas en los EE.UU. y Europa, a aspectos vinculados con la seguridad y la defensa. La al mundo de los negocios viene de la mano del crecimiento de la complejidad y del proceso de globalización, que torna con celeridad obsoletos los horizontes establecidos en todas las áreas de negocios.

En Argentina en particular y en América Latina en general, no se aprecia un movimiento similar y el nivel de desarrollo alcanzado por estas metodologías se ha visto mediatizado en círculos intelectuales y académicos con escasa aplicación en los ámbitos públicos y privados.

 

Antecedentes en Argentina

 

La administración pública argentina no sufrió prácticamente ningún cambio de significación desde la primera ley de ministerios con la organización nacional a fines del siglo XIX hasta la llegada del peronismo al poder. Las transformaciones operadas en el mundo durante las dos guerras mundiales determinaron la obsolescencia de la estructura del Estado y sus métodos de gestión. Sólo a partir de 1946  se crean nuevos ministerios, como los de Salud Pública, de Trabajo y Previsión, de Guerra, de Marina, de Aeronáutica. El  cambio más significativo fue la creación del Consejo de Posguerra, destinado a planear la preparación del país frente a la que Perón consideraba inminente 3ra guerra mundial, con un fuerte componente estratégico, sin que ello implique un cambio en los métodos de gestión.

 

Una cierta visión de futuro caracterizo la gestión política en esa década con una fuerte atención al contexto internacional la que quedó de manifiesto en la denominada tercera posición ideológica, una política exterior fuertemente orientada a la región, con la propuesta del ABC y de una unión aduanera con países limítrofes. La carta a la juventud del año 2000 enterrada bajo la pirámide en Plaza de Mayo en 1950 y la consigna de “el año 2000  nos encontrará unidos o dominados”, muestran una vocación de imaginar el país más allá de las limitaciones del presente; lamentablemente el conflicto político interno no vio la importancia de pensar el Estado más allá de las orientaciones políticas partidarias de corto plazo, que lamentablemente predominan frente a la perspectiva electoral.

 

Los trabajos pioneros con metodologías de análisis de futuros de agencias gubernamentales y think thank en los EE.UU. [1] y Europa, vinculados al desarrollo científico y tecnológico y asociadas a cuestiones de seguridad. no fueron insumos considerados por el Consejo de Posguerra en Argentina. Este Consejo, creado con un interés similar al que originara aquellos estudios, sin embargo concentró su actividad a la elaboración de planes destinados a promover el desarrollo industrial, en particular de aquellas áreas que configuraron un cuello de botella en ocasión de los dos anteriores conflictos globales y otros de naturaleza social.

 

Desde la perspectiva metodológica, la incorporación de la prospectiva en América Latina reconoce  la recepción de sus primeros impactos  a partir de los 60 lo que se extiende hasta  fines de los 70. Un cambio de relativa importancia  se verifica en la etapa marcada por la democratización desde los 80 hasta el fin del siglo.  El primer periodo se caracteriza por la divulgación de estudios globales de carácter prospectivo, en tanto implican previsiones a largo plazo en relación sobre la evolución de necesidades y recursos de la población mundial y/o de las principales tendencias del proceso de desarrollo económico, con muy poca reflexión sobre los problemas políticos y sociales que refleja la sociedad mundial.

 

Los estudios de futuros llegan a Argentina por la vía de los  modelos  globales,  como el del Club de Roma: un intento de usar técnicas desarrolladas por Forrester en el MIT para evaluar las perspectivas de la humanidad en el largo plazo. El informe destacaba un escenario de desastre que surgía de proyectar las tendencias de crecimiento  de la población mundial, como también las consecuencias de la industrialización, en relación con la capacidad global de producción de alimentos,  y la reserva de recursos naturales, lo cual nos enfrentaría  inexorablemente con el agotamiento de los recursos a menos que se establecieran políticas y estrategias alternativas.

 

Este informe del  1972 provocó una elaborada respuesta por un grupo de intelectuales latinoamericanos, convocados en Brasil, con el auspicio de la Fundación Bariloche,  quienes se propusieron diseñar un modelo alternativo conforme las perspectivas de la región. El modelo Bariloche descansaba pues, en otro sistema de valores donde se quería una sociedad igualitaria no orientada  al consumo; donde la producción, se ordenaría por las necesidades del hombre más que por las leyes clásicas de mercados; y se percibía como alternativa de substitución del capital el empleo de mano de obra.

 

Desde un punto de vista más técnico, la crítica del modelo del club de Roma era que siguiendo su lógica de equilibrio global solo podrían perpetuarse las inequidades existentes. Estas no sólo se vinculan con el acceso a los alimentos y el consumo, sino que se tiene en consideración aspectos como vivienda, educación, capital, bienes y servicios. Como puede verse este otro modelo, constituye una respuesta a la ideología capitalista de aquel del club de Roma, poniendo énfasis en considerar los límites del crecimiento sujetos más a factores políticos y socioeconómicos que debían derivar en una sociedad con valores socialistas, que a factores económicos y de mercado que conllevan al agotamiento de los recursos naturales.

 

En el plano estrictamente metodológico a comienzo de los setenta, el uso de métodos de investigación por experimentación numérica sirvió de incentivo para el desarrollo de modelos matemáticos destinados a estudiar las políticas a largo plazo a partir de los setenta, básicamente a partir de los trabajos de Varsavsky y Calcagno introduciendo variables que implicaban una ruptura con la tendencia general de los comportamientos usuales o incluyendo variables exógenas.

 

En el ámbito de la gestión pública, el Gral. Perón retornó a la Argentina y al gobierno en 1973, e impulsó la formulación del Proyecto Nacional, en el cual tuve oportunidad de colaborar en la elaboración de los criterios de regionalización y de series históricas de tendencias políticas, económicas, sociales, para ser visualizadas simultáneamente,  de modo  de servir de base para la elaboración del diagnóstico de situación. Estos estudios fueron realizados bajo la orientación de Francisco José Figuerola, en la Secretaría General de Gobierno de la Presidencia de la Nación, la lamentable muerte del anciano líder frustró la apertura a la discusión del proyecto, por la comunidad política nacional.

 

En el plano de la elaboración teórica, los buenos vientos del interés político se habían favorecido con una mayor repercusión el libro de Angel Monti, titulado “El Proyecto Nacional, razón y diseño” editado algún  tiempo antes, la que se diluyó frente a la perspectiva del golpe de Estado militar y del conflicto con grupos políticos radicalizados que iba a desarrollarse conforme la doctrina estadounidense de la “seguridad nacional”.

 

Casi cuarenta años después del Consejo de Posguerra,  se creó en 1976 el Ministerio de Planeamiento como instrumento de afianzamiento del gobierno militar, durante la dictadura de Videla, responsable de implantar el terrorismo de Estado en Argentina. La idea básica que sostenía el ministro Gral. Genaro Díaz Bessone era su tesis de que estaba en curso la III guerra mundial, como guerra revolucionaria [2] , en esta oportunidad, y la misma tenía como blancos del comunismo internacional, a la Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, usando como instrumentos centrales los medios de comunicación.  A pesar de su impronta militar la ideología de base de la dictadura militar estuvo disociada de posiciones nacionalistas [3] y con un tinte de “modernización” fundada en la metodología prospectiva.

Para elaborar las bases de “una nueva república” recibió la visita de Herman Khan y usando algunos de los instrumentos de la prospectiva preparó su proyecto de plan denominado “Proyecto Nacional”. También fueron considerados los trabajos de la Comisión Trilateral cuyo mentor fue Zbnigniew Brzezinski, ejecutor de la doctrina de  seguridad nacional para América Latina impulsada por Kissinger que auspiciaba la internacionalización de la región al incorporarla de manera activa a la lucha contra el enemigo comunista.

En agosto de 1977 Díaz Bessone presentó a aprobación de las Fuerzas Armadas su plan, para después pasar a elaborar el proyecto final. El plan se proyectaba hasta el año 2000, sin embargo, sólo la extensa proyección del plan puede hacer que se lo confunda con un plan estratégico a largo plazo, lo que era en realidad, un modelo para un Estado hipertrofiado cuya función principal era consolidar y controlar todas las políticas y acciones de cada una de las áreas de gobierno, divida por áreas exclusivas de responsabilidad asignada a cada una de las fuerzas  por el gobierno militar.

Algo no considerado en el plan fue la participación de comunidad, de sus actores sociales y otros grupos de interés, en ninguna instancia del proceso planificador. Tanto la elaboración, la discusión y eventual aprobación estuvieron limitadas a expresiones del poder militar sin ninguna apertura a la sociedad civil.

El reemplazo de Díaz Bessone por el General Laidlaw, hasta ese momento Secretario de Inteligencia de Estado concluyó el intento de planificación de régimen militar, pero dejó una mancha, no fácilmente desechable en las herramientas prospectivas como propias de esa mentalidad, con ello como lo expresara Horacio Godoy “cuando se terminaron los gobiernos militares; se cerraron los institutos (ministerios u agencias), se fueron los estrategas y con ellos la prospectiva, se acabaron los proyectos y vino la democracia sin prospectiva. [4]

 

 

 

 

El proceso de elaboración conceptual de nuevas tecnologías

 

 

El marco de referencia para conocer el desarrollo de las TAF [5] se ubica en el plano de las relaciones inter-sistémicas entre el sistema del conocimiento (en general y en  sus dominios especializados), la economía, la política, la ciencia y la cultura. El primero de ellos se articula con la producción, la innovación, la gestión de individuos y empresas, el segundo con las decisiones en forma de políticas públicas, regulación, previsión; y las últimas con los procesos de producción de conocimiento, difusión, enseñanza,  creencias, usos y costumbres y sobre todo percepciones y know how.

 

Los estudios de investigación basados en TAF se vinculan a un campo de aplicación extremadamente amplio: científico-tecnológico, estratégico, económico; político, educacional, etc. con una gran diversidad de usuarios: gobiernos, ministerios y agencias gubernamentales, empresas, think thank, organismos internacionales, etc. También es muy diversificado el tipo de temas y problemas en análisis: cuestiones globales, sectoriales, estratégicas, comerciales, tecnológicas, y en general son enfoque predominantemente interdisciplinarios o transdiciplinarios.

 

En una perspectiva genetista las TAF nacieron en el mundo anglosajón desde donde se extendieron a Europa continental, partiendo del Reino Unido y Francia, pero no se originaron en universidades de reconocido prestigio e incorporadas al circuito internacional de circulación de ideas, sino en instituciones de investigación vinculadas o con la temática de la defensa y seguridad o en empresas de alto desarrollo.

                América Latina en general y Argentina en particular constituyeron siempre un ámbito periférico para las TAF, tanto por no haber sido considerada  como objeto o campo de estudios, como por la escasa difusión que las mismas han tenido en el ámbito académico, receptor primario de nuevas ideas y tecnologías.

 

Las variables que intervienen en la adquisición y producción de nuevos métodos y técnicas en cualquier contexto histórico se vinculan con los intereses, percepción, conocimiento y actitudes de individuos, instituciones, empresas, y del propio Estado; factores estos altamente dinámicos y complejos para determinar su incidencia en cada caso. En Argentina el proceso de adquisición, producción, transmisión, divulgación y aplicación de nuevos conocimientos ha tenido como base la educación sistemática, con sus diferentes niveles: elemental para adquirir las habilidades de la lecto-escritura y del cálculo matemático; el secundario para incorporar el conocimiento acumulado en las diversas disciplinas; y el universitario para el desarrollo de habilidades profesionales y eventualmente de producción de nuevos conocimientos.

 

No obstante no debe descartarse la consideración del contexto particular de país no desarrollado, donde la inversión en el sistema educativo no ha llegado nunca a constituir un objetivo nacional frente a otras urgencias más elementales como la alimentación, la salud, los servicios elementales: agua, electricidad, cloacas, seguridad, etc. En este plano de la enseñanza las TAF no han encontrado el ámbito propicio para su incorporación y desarrollo en Argentina, ni en la universidad, ni el nivel secundario. No se verifican este tipo de tecnologías en la currícula, ni en programas de estudios de otras disciplinas a las que pudiera servir como contribuyente.

 

En un trabajo anterior me he referido al proceso de transferencia asimétrica de conocimientos entre sociedades [6] centrales y periféricas, sintéticamente, no se trata de transferencia directa de comunidad a comunidad  sino de una circulación unidireccional de grupos o estratos de la sociedad más desarrollada a grupos o estratos no necesariamente equivalentes de la comunidad subdesarrollada.  Se ha destacado como una de las notas características de las sociedades subdesarrolladas la fragmentación de la sociedad, y esta no sólo está referida a la posición económica y el disponer de los servicios elementales sino y fundamentalmente al acceso a la información y la educación.

El mecanismo de transferencia de conocimientos, poco estudiado aún, no está dirigido a la totalidad de la sociedad receptora como puede suceder con los productos u otro tipo de servicios, sino que pareciera orientarse a los niveles más altos –únicos en condiciones de consumir estos- en forma de patentes, royalties, know how, franquicias (transferencias de experiencias o relaciones de conocimiento aplicado), literatura en idioma extranjero, cursos de postgrado, especializaciones, formación técnica, etc.

Lo anterior es válido para métodos y técnicas de todo tipo, el circuito más común es traducción de textos extranjeros por editoriales vinculadas al sistema universitario, asimilación por profesores, e incorporación en programas y currícula en sus diferentes niveles. Desde allí es dable esperar que puedan convertirse en habilidades profesionales que los graduados aplicaran en su vida laboral en el campo público y privado.

 

Un análisis más ideológico puede sustentar la tesis de que la producción y adquisición de conocimientos tiene un componente de colonización cultural en tanto que la aplicación en nuestro medio de tecnologías exógenas casi nunca es acompañada de una evaluación de necesidades de la comunidad local, ni una adaptación a sus reales condiciones de aplicación.

 

En una perspectiva científica más neutra podemos verificar que este proceso se funda en la creencia bastante difundida que el modelo de desarrollo de nuestros países sigue un esquema unidireccional: Más ciencia, equivale a más tecnología; más tecnología implica más riqueza; y  más riqueza supone mayor bienestar.

Las técnicas de planeamiento y previsión –área próxima a las TAF- han sido usualmente receptadas por instituciones educativas en el área de las ciencias administrativas y de gestión tanto públicas como privadas. En nuestro caso las Facultades de Ciencias Económicas, de Administración Pública y de Negocios. Sin embargo hasta el presente las mismas no parecen muy receptivas a las nuevas TAF, que si tienen algún  atenuado eco  en el terreno de los estudios sociales de la ciencia y de la técnica.

 

            En este marco, las TAF aparecen como tecnologías de países altamente desarrollados para satisfacer demandas específicas y en buena medida muy sofisticadas, en un contexto de  mucha incertidumbre futura y con un alto grado de dinamismo en sus variables más influyentes, en particular aquellas provenientes del campo científico y tecnológico.  La transferencia de tecnologías en nuestro país para el caso de las TAF semeja más un proceso anárquico, donde se carece por completo de un demandante sea en la administración publica, en el campo institucional o empresario, que se muestre convencido de su utilidad y aplicabilidad.

 

Así como la sociedad no aparece suficientemente informada de la existencia de las NTF, tampoco lo parecen los ámbitos académicos, profesionales o técnicos tanto de la esfera pública como privada.

 

En ningún plano como el político el déficit de literatura científica atenta contra la factibilidad de una toma de decisiones basada en el conocimiento. En este aspecto no sólo la falta de artículos, libros, conferencias y cursos sobre TAF se refiere a la producida en el país que es casi nula, sino que casi no es posible encontrar edición u oferta de la bibliografía producida en otros países ni traducciones oportunas de metodologías y técnicas, como de informes o reportes de experiencias concretas de aplicación.

 

De acuerdo a lo expuesto Argentina está lejos de alcanzar la masa crítica de investigadores de futuros necesarios para difundir la disciplina y socializar su aplicación. La formación de esta masa crítica requiere de  su incorporación a la currícula universitaria y al sistema nacional de investigación [7] ;  lo que supone, a su vez la existencia de una infraestructura  asentada en una educación superior, instituciones y hábitos de trabajo interdisciplinario.


 

 

Estudios de futuros en la  región

 

Titulo

Autores

Participantes

Institutución /Demandante

Enfoque

Metodología

Venutopia, (1971)

Varsavsky y E. Calcagno

 

 

Futuro político de países

Metodología de experimentación numérica

Proyecto Piloto de Transferencia Tecnológica de la OEA1971

C. Martinez Vidal

 

OEA

 

Estudios de Métodos de evaluación tecnológica, prospectiva tecnológica

Inteligencia tecnológica

Estilos políticos latinoamericanos (1972)

Calcagno, Sainz y De Barbieri

 

 

Modos de desarrollo

Modelos computarizados

Catástrofe o nueva sociedad, (1977) Modelo Mundial Latinoamericano o Modelo Bariloche

Herrera,

Amílcar Herrera, Hugo D. Scolnik, Graciela Chichilnisky, Gilberto C. Gallopin, Jorge E. Hardoy, Diana Mosovich, Enrique Oteiza, Gilda L. de Romero Brest, Carlos E. Suárez y Luis Talavera

IDCR Canadá; Fundación Bariloche

Énfasis en la organización social

Escenario normativo

Brasil 2000, (1986)

H., Jaugaribe

 

 

Por un nuevo pacto social

 

El Futuro de América Latina (1986)

UNITAR, Gonzalo Martner

 

PNUD-Unesco-Clacso

Enfoque regional alternativo socioeconómico y político

 

Prospectiva tecnológica de América Latina, (1983-1994)

A. Herrera

A: Herrera, F.H. Cardozo, L. Corona, C. Furtado, G.C. Gallopin, J.A. Silva Michelena, T. Dos Santos.

Universidad Estadual de Campinas, Universidad de Naciones Unidas, IDCR Canadá

Enfoque normativo. Principales tendencias del cambio tecnológico y su efecto social, económico, cultural y ambiental en la región.

Diversos Escenarios Futuros, estrategias económicas y tecnológicas

Proyecto Alta Tecnología América Latina 1987

 

 

OEA; Ministerio de Ciencia y Tecnología, Brasil; Colciencias, Calombia;

Análisis de impacto de nuevas tecnologías en América Latina

Monitoreo de tendencias de investigación en 5 altas tecnologías

Proyecto Latinoamericano de Prospectiva Tecnológica

 

 

Italia ONUDI

Proyecto de estudios y capacitación en Prospectiva para América Latina

Métodos de participación de interesados

Perú 2010, (1988)

Arregui Acosta

 

 

 

 

Crisis y nuevos paradigmas en la relación Estado/sociedad y economía, (1990)

F. Calderón y M. Dos Santos

 

 

 

 

UNU-CIID- Universidad de Campinas

Escenarios Regionalizados de la Sociedad Mundial-América Latina (1990)

M Albornoz y C. Mallman

M. Albornoz, C. Mallman  L.Vaccarezza, M. Waisbluth, H. Rattner, H. Vessuri, I. Licha.

CEE

Constituir red de Centros de Prospectiva

Análisis secundario de los escenarios ya construidos y diseño de escenarios futuros alternativos

Gran Programa 1, (1992)

Sontang y Yero

 

 

 

UNESCO-América Latina

México 2010, (2000)

Centro de Estudios Estratégicos Nacionales (CEEN),

 

 

 

 

 


Conclusiones

 

En Argentina y en la región los nuevos métodos de previsión, pronóstico y evaluación tecnológica no han superado la condición de un conocimiento en gestación, esto es, un virtuosismo o cierta capacidad técnica sin reconocimiento académico, ni profesional. Este estadio de subdesarrollo se manifiesta en una falta de capacidad de pasar del conocimiento de la metodología a la aplicación.

El debate entre estudios de tipo descriptivos o tendenciales y de tipo normativo o deseables que en América Latina tiene mucha importancia, encubre una clara insatisfacción con el modelo de desarrollo según los patrones del sistema de economía de mercado o simplemente capitalista y una vocación por la reformulación de los mecanismos de distribución con una fuerte demanda de justicia e igualdad lo que hace aún más evidente este déficit de estudios prácticos en cada país. Asimismo en el campo estrictamente metodológico hay una falta de integración entre  escenarios globales, regionales, sectoriales, nacionales y locales.

 

Las TAF sirvieron para orientar algunos ensayos y estudios en universidades y centros de investigación  u en menor medida en organismos gubernamentales, pero casi siempre, totalmente desvinculados entre sí. El rol de los organismos internacionales, ha sido el de promover la realización de estudios,  proporcionar coordinación y financiamiento o facilitar la constitución de redes, básicamente en áreas vinculadas con la innovación tecnológica,  pero no sirvió para cerrar la brecha con la gestión pública, ni imponerlo en los niveles de decisión públicos o privados.

 

La articulación del pensamiento académico, con la gestión pública, y para el caso también privada, es prácticamente inexistente, por lo que tenemos expertos en prospectiva, pero no, pensamiento ni planificación prospectiva, basada en estudios de la realidad nacional. Por otra parte el Estado ha oscilado pendularmente de la plena intervención en la economía a su minimización  y  retorno a su punto de partida.

 

Finalmente no hay estudios que concedan suficiente importancia a los métodos participativos, que movilicen actores sociales y stakeholders en la elaboración de planes estratégicos nacionales, regionales, institucionales o sectoriales.

 

Frente a un cuadro tan poco alentador, como el que hemos descrito anteriormente no resulta factible pensar  para alentar su desarrollo en un proceso unilineal, del tipo: primero incorporación a la currícula universitaria, luego a la práctica profesional,  por ultimo su aplicación en el nivel público y privado.

 

Entonces, ¿cual puede ser la estrategia adecuada para facilitar la difusión de las TAF en los diseños curriculares  y conformar una masa crítica adecuada al desarrollo de la disciplina;  desarrollar las investigaciones básicas de la realidad nacional; y ¿cómo conjugar el desarrollo de las TAF con las tecnologías de gestión, tanto en el espacio público, como privado?

Su aplicación en el ámbito local no debiera consistir en la mera copia de aplicaciones y proyectos ya realizados en el extranjero, sino que se requiere de un proceso de adaptación y evaluación a los valores, prioridades y necesidades del país, conforme su diversidad territorial y poblacional y a las condiciones particulares de su medio ambiente social y natural.

Tanto el proceso de incorporación al sistema educativo; el desarrollo de capacidades de investigación; la promoción de iniciativas institucionales, sectoriales; o  su difusión en la sociedad exige acciones en paralelo y altamente creativas, la formación de comunidades de expertos y la sistematización de experiencias.

 

Recién a partir de la constitución de una masa crítica de planificadores con conciencia de la existencia y posibilidades de aplicación de las TAF  se podría afrontar los desafíos de un proceso de cambio que presenta al menos tres cuestiones básicas:

  1. La cuestión de los valores y de los modelos de sociedad y de desarrollo

Esto constituye una particularidad de los estudios de futuros en el país y la región: la insuficiencia de las metodologías de proyección de tendencias en tanto implican un reconocimiento de situaciones de desigualdad e inequidad supone la discusión de cual debiera ser el modelo de sociedad y de organización de su economía, así como el estilo de crecimiento como una cuestión de previo y especial  pronunciamiento.

  1. La realización de los estudios de base:

Las nuevas metodologías de análisis de futuros no pueden servir de base al planeamiento estratégico si no se elabora la necesaria información de futuros en las principales áreas de actividad del país como punto de partida para la aplicación de metodologías prospectivas y el planeamiento estratégico. Este es un tipo de insumos que no tiene el atractivo de la formulación final de escenarios o modelos, por lo que no implica reconocimiento ni prestigio a pesar de su imperiosa necesidad.

  1. La coordinación con la planificación estratégica y la gestión:

Casi todas las disciplinas hoy tienen un área de desarrollo académico y un campo de aplicación profesional en carreras universitarias. En nuestro caso la articulación requiere su asociación con el planeamiento, el proceso de toma de decisiones y la gestión, con un significativo espacio en el área de la función pública y uno no menor en el campo empresario.

Todo esto constituye un horizonte incierto en tanto las carencias marcadas en nuestra temática tales como: escasa bibliografía en castellano y aún en inglés o francés, carencia de publicaciones periódicas especializadas; falta de incorporación de la prospectiva a la curricula profesional de las carreras más vinculadas con la gestión, son importantes y poco probable de ser cubiertas de forma espontánea.  Tampoco las TAF se integran a programas y proyectos de investigación. En la articulación con la gestión no encontramos suficientes estudios en relación con las distintas modalidades de la toma de decisión: los “estilos de gestión y liderazgo”

Frente a las crisis que caracterizan este tiempo y de las que participamos en alto grado: la crisis del Estado-nación; de las ideologías, de paradigmas las tecnologías de análisis de futuros resultan no sólo útiles, sino imprescindibles para enfrentar los hechos en forma pragmática. Es este pues, el desafío de nuestro tiempo: generar visiones sugestivas de un país de  sus instituciones que tengan una capacidad de movilización social y consolidar las fuerzas del cambio necesario del país y la región.

La visión y liderazgo del cambio debe vencer prejuicios largamente acuñados como creer en lo viejo probado, rechazar la innovación, desconfiar de los extranjeros, confiar sólo en lo propio. Es  decir el cambio comienza en la cultura.


Bibliografía

Calderón, Fernando y Mario R. Dos Santos, compiladores. Latinoamérica: lo político y lo social en la crisis. Buenos Aires: CLACSO, 1987.

Furtado, Celso; Varsavsky Oscar y otros; “El club de Roma, anatomía de un grupo de presión”; Ediciones Síntesis, México. , 1976

Gallopín, g.c. (compilador), “El futuro ecológico de un continente. Una visión prospectiva de la América Latina (II volúmenes), Fondo de Cultura Económica, 1995

Herrera, Amílcar  Un proyecto latinoamericano de modelo mundial”; en Celso Furtado, O. Varsavsky y otros. “El club de Roma, anatomía de un grupo de presión”, Ediciones Síntesis, México. 1976

Marí Manuel, ¨Prospectiva Tecnológica Algunas Reflexiones Sobre La Experiencia Argentina¨, Presentación preparada para la Reunión de Trabajo sobre Prospectiva Tecnológica, organizada por la UNB/CDS/Grupo de Pesquisa em Política e Gestao em C&T/SUBPROGRAMA XVI de CYTED, y el Centro de Gestao e Estudos Estratégicos (CGEE), Brasilia, 9-10 de diciembre, 2002

 

Modelo Mundial Latinoamericano. Síntesis Informativa. Fundación Bariloche y que incluyeron trabajos de Amilcar Herrera; Carlos Suárez; Graciela Chichilnisky; Hugo D. Scolnik; G.C. Gallopín; Jorge Enrique Hardoy; Gilda Romero Brest; Enrique Oteiza

 

Ortegón Edgar, comp. Prospectiva: construcción social del futuro, Editorial Universidad del Valle, Santiago de Cali, 1997,

 

Yero, Lourdes, Los Estudios del Futuro en América Latina”, en Ortegón Edgar y Medina Vázquez, Javier, “Prospectiva: construcción social del futuro”, Editorial ILPES y Universidad del Valle, Santiago de Cali, Colombia, 1997

 

McLauchlan de Arregui, Patricia  y Laura Acosta, “Perú 2010, El futuro ya no es lo que era antes. Lima: GRADE, 1988.



¥ El autor es Director del Centro Latinoamericano de Globalización y Prospectiva, Presidente del Nodo Latinoamericano del Millennium Project y Miembro del Comité de Planificación de dicho Proyecto.

[1] De ellos se destacan la organización RAND Corporation y el Hudson Institute